TVN y sus desafíos pendientes

Mientras los "rostros" de TVN se desangran por la broma que le hicieron a Amaro Gómez-Pablos, esta columna publicada en La Tercera por Valerio Fuenzalida (Profesor e Investigador de la PUC) propone la necesidad de cambiar la ley de televisión existente en Chile, permitiendo el desarrollo de señales alternativas a los grandes canales, como lo que están haciendo ARTV con TVN y Canal 13 con su señal de cable. ¿Por qué? Por la necesidad de entregar también contenidos segmentados a audiencias con intereses específicos. Si bien TVN está haciendo este trabajo, como canal públibo debiera tener un rol activo en el desarrollo de propuestas que fomenten la competencia en calidad de contenidos con el resto de los canales. ¿TVN es el canal de todos los chilenos? Para algunos sí, para otros no. Mientras siga siendo el canal del "cuoteo" como le escuché decir a alguien alguna vez, es difícil que se pueda proponer marcar las pautas de contenidos y propuestas. Ojo Chilevisión, hay una oportunidad para hacerse cargo de ese nicho. Opinión/La Tercera Desafíos pendientes en TVN Por Valerio Fuenzalida, investigador en audiencia y televisión pública de la Pontificia Universidad Católica Fecha edición: 06-05-2005

Los directivos superiores de Televisión Nacional han anunciado que se han propuesto clarificar y definir mejor el rol del canal público en el sistema televisivo chileno. Esta es una decisión muy bienvenida, ya que los objetivos definidos para TVN en la ley de 1992 deben ser evaluados a la luz de su logro, pero también de los nuevos temas que han surgido posteriormente. Quisiera mencionar algunos que han aparecido en los últimos años y que competen también a las autoridades de ese canal.

Un primer tema es aportar con nuevas propuestas a la discusión acerca de la calidad de la programación televisiva del país en general. Hoy se reconoce que es más eficiente abordar el tema de la calidad impulsando la diversificación de la oferta televisiva que promulgando disposiciones coercitivas.

La oferta programática masiva actual de todo el sistema televisivo chileno en TV abierta no satisface a sectores de la población que desean ver otros contenidos segmentados. Sin embargo, esos contenidos culturales segmentados ya los ofrece TVN a través de su canal de cable asociado ARTV, y lo mismo ocurre con la señal cultural en cable de TV UC. Pero aproximadamente el 70% de los hogares chilenos no tiene cable y no puede acceder a la oferta cultural chilena que se ofrece por esa vía.

En nuestra televisión existen dos señales abiertas subutilizadas que podrían tener una programación especializada en temas diferentes a los masivos. Hace varias décadas que la televisión pública europea implementó una segunda señal segmentada, junto a su canal masivo: recientemente los canales públicos alemanes crearon el Kinder Kanal, dedicado exclusivamente a los niños; la BBC digital ha creado también canales segmentados; France Télevisións, holding que agrupa a los canales públicos franceses, ha creado un canal digital especializado en niños y también la señal France 4 dirigida al adulto joven. Todas estas nuevas respuestas de calidad han sido preparadas desde el interior de esos canales públicos.

El concepto de una TV pública abierta general y también segmentada a públicos con intereses especiales es hoy más factible con la tecnología digital. Pero en Chile, la diversificación en calidad de la oferta programática está legalmente prohibida con la disposición que no permite a los canales operar dos señales abiertas en una misma zona (art. 15º Ley Nº 19.131 - 1992).

En Chile también la calidad televisiva se ha diversificado a través del Fondo Pro del Consejo Nacional de Televisión (CNTV). Este es un exitoso mecanismo que aporta un dinero inicial de riesgo a programas innovadores que los canales están comprometidos a emitir, pero que sin el apoyo del CNTV no habrían sido considerados. Así, un segundo desafío sería incrementar este fondo, porque el dinero público ha operado de manera subsidiaria, con transparentes mecanismos evaluativos y de control de ejecución, y con éxito de público en pantalla, lo que amerita mayor impulso.

Un tercer tema pendiente es el escaso aporte que TVN hace para disminuir el centralismo económico-cultural de este país y robustecer la regionalización. No es del caso abundar sobre las bondades de mayor información generada y emitida televisivamente en las regiones, como de otros programas de diversa naturaleza, pero la publicidad apenas logra financiar algunos modestos esfuerzos. Se requiere, pues, de una contribución subsidiaria con fondos públicos, otro tema de política televisiva general.

Todo ello debería ser parte de las tareas del directorio de TVN, pues de éste se espera no sólo la dirección responsable de esa empresa pública, sino, además, una supervisión del entorno televisivo para contribuir a una mejor calidad en la oferta. Las nuevas reformas deberían ser preparadas desde el interior de TVN, pues la representación política del directorio permite articular los consensos técnico-políticos necesarios para el acuerdo legislativo entre el gobierno y el Congreso.