Sensibilidad

Lo lamentable de la sensibilidad es que tanto medios como políticos, partidos y candidatos empiezan a ejercer cada vez más mal sus funciones. No puede ser que los discursos para la portada aparezcan día tras día como básicas transcripciones de dichos y reacciones a ellos. Si bien la campaña ya empezó, es necesario que los equipos políticos midan la visibilidad de los candidatos para no estar expuestos a un juicio público que puede pasar la cuenta en las primarias y en la elección presidencial del 11 de diciembre, especialmente por la presión de atacar día a día con un nuevo mensaje que se vuela con el viento o termina en el basurero. Sensibilidad Arturo Arriagada Estudiante Sociología & Periodismo Universidad Diego Portales

El exceso de sensibilidades por parte de los partidos políticos y sus respectivos candidatos, además del escaso rol que están cumpliendo los medios en el desarrollo de noticias que permitan cuestionar o profundizar en las ideas de los futuros presidentes de Chile, han dejado la puerta ancha para que Soledad Alvear, Michelle Bachelet y Joaquín Lavín (en orden alfabético para no herir a nadie) puedan comunicar todos los días nuevos mensajes que los posicionen en la batalla mediática de las elecciones presidenciales, sin pensar en el costo que esto puede tener para sus campañas, siendo los medios además meros espectadores del show.

El día de la madre es una vez al año, pero todos se acordaron de esa instancia para reclamar contra el video que lanzó TVN donde aparecía Michelle Bachelet junto a su madre. Por otro lado, el líder de la derecha Joaquín Lavín tuvo que apelar al arrepentimiento y la "desafección" para pedir el apoyo de RN, haciéndose notar en un ambiente cooptado por Marcelo Trivelli y su negativo liderazgo en la campaña de su candidata Soledad Alvear.

Como se ve, después de estos agitados días es evidente que los candidatos y sus mensajes están apoderándose de todos los medios de comunicación, mientras editores, periodistas y redactores se hacen cargo de ese proceso escribiendo todo lo que estos digan.

En todo caso, es inaceptable para el "canal de todos los chilenos" mostrar un video grabado por el comando de Michelle Bachelet, siendo que los medios cubren las actividades "en terreno" de los candidatos. Con este tipo de acciones los asesores comunicacionales de los candidatos pueden ir pensando cual va a ser la locación del próximo cortometraje que pueden mandar a un canal para que lo exhiba en horario prime.

En este escenario emerge como principal protagonista la palabra "sensibilidad". Todos quieren aparecer de igual forma con ideas frescas, discusiones televisadas y soluciones concretas de problemas que en 15 años no han sido del todo corregidos de acuerdo a lo que han señalado los tres candidatos.

La misma sensibilidad que le costó el puesto a la directora del INJUV por lanzar una campaña para incentivar el voto juvenil. El tema es que el Presidente Lagos fue bastante inteligente en frenar dicha iniciativa ya que, desde el punto de vista del lenguaje utilizado por los afiches cuestionados, perfectamente se podría tomar como un favor hacia Michelle Bachelet de parte del Gobierno.

Lo lamentable de la sensibilidad es que tanto medios como políticos, partidos y candidatos empiezan a ejercer cada vez más mal sus funciones. No puede ser que los discursos para la portada aparezcan día tras día como básicas transcripciones de dichos y reacciones a ellos. Si bien la campaña ya empezó, es necesario que los equipos políticos midan la visibilidad de los candidatos para no estar expuestos a un juicio público que puede pasar la cuenta en las primarias y en la elección presidencial del 11 de diciembre, especialmente por la presión de atacar día a día con un nuevo mensaje que se vuela con el viento o termina en el basurero.

Hasta el minuto la pelea la ganan Lavín y Trivelli con sus acciones comunicacionales. El primero con el "mea culpa" por las acciones del régimen militar y el segundo con la guerra permanente que desataron los torpedos y el quiebre del fair play. Bachelet no queda bien parada mandando videos al canal público, sobre todo ante la presión existente sobre sus hombros e ideas, las cuales no se ha encargado de posicionar mediáticamente todavía.

Los medios deben hacerse cargo de este fenómeno, no desde el punto de vista altruista o divino. No puede ser que el negocio de la información, cuyo producto es la noticia, lo esté manejando un grupo de personas que su misión es presentar un programa de gobierno que encante a las audiencias-votantes. Ellos lo han hecho muy bien, captando la atención de cuanto micrófono y cámara han querido, sacando día a día un nuevo mensaje debajo del brazo y reencantando a los decepcionados por a, b o c motivo.

Las consecuencias que esto puede generar son negativas para los candidatos, desde el punto de vista de la necesidad por golpear y aparecer en la prensa para vender un producto, el cual el 31 de diciembre próximo puede no ser comprado por estar vencido o en mal estado. Todo por no haber un solo medio que se encargue de desentrañar las recetas de dichos productos.