Los riesgos del cuoteo

La reciente entrevista publicada el viernes pasado por el diario La Segunda, en la cual se simula conversar con Jaime Guzmán a 15 años de su muerte, además de la nominación del ex ministro Francisco Vidal como presidente del directorio de TVN, no hace más que generar cuestionamientos con relación al rol que ejercen los medios como actores políticos en la sociedad. Por un lado, éstos quieren mantener cautivas a sus audiencias menos volátiles, y por otro aspiran a desarrollar contenidos novedosos para encantar nuevas audiencias. En este escenario se crean conflictos entre la estructura organizacional, editorial e ideológica que sustenta la existencia de un medio de comunicación en Chile. Los riesgos del cuoteo Arturo Arriagada Facultad de Comunicación y Letras Universidad Diego Portales

La reciente entrevista publicada el viernes pasado por el diario La Segunda, en la cual se simula conversar con Jaime Guzmán a 15 años de su muerte, además de la nominación del ex ministro Francisco Vidal como presidente del directorio de TVN, no hace más que generar cuestionamientos con relación al rol que ejercen los medios como actores políticos en la sociedad. Por un lado, éstos quieren mantener cautivas a sus audiencias menos volátiles, y por otro aspiran a desarrollar contenidos novedosos para encantar nuevas audiencias. En este escenario se crean conflictos entre la estructura organizacional, editorial e ideológica que sustenta la existencia de un medio de comunicación en Chile.

Mientras la discusión se debiera centrar en el rol informativo del canal con mayor audiencia en Chile junto a Canal 13 durante el 2005 -de acuerdo a Time Ibope- la nominación en TVN ha generado críticas por el desequilibrio político que a juicio de algunos genera el hecho que, tanto Vidal como el director ejecutivo de la estación, Daniel Fernández, sean PPD, sumado al descontento DC por un puesto que, a juicio de los falangistas, les correspondía. Eso sí, durante la gestión de Daniel Fernández, el directorio del canal de todos los chilenos no ha ejercido un protagonismo característico de los pesos políticos que durante años han desequilibrado a esta organización. En este sentido, la llegada de Vidal no hace más que fomentar potenciales conflictos políticos al insistir en el cuoteo como mecanismo para la construcción de liderazgos.

De acuerdo a los balances entregados por la estación pública en marzo de este año, TVN registró pérdidas por $2.551 millones, eso sí las ganancias por venta de publicidad (área en la que ocupó el segundo lugar detrás de Canal 13) alcanzaron los 49 mil millones. Más allá de los éxitos económicos que puede generar la actual teleserie Cómplices, TVN al parecer tiene desafíos editoriales para el año 2006 que no se resuelven a través de conflictos políticos, entre ellos enfrentar la competencia de Chilevisión y cautivar las audiencias de los segmentos socioeconómicos más altos. Por ejemplo, de acuerdo a la encuesta ICSO-UDP (www.icso.cl) publicada en agosto del año pasado, un 42,8% del público ABC1 se informa a través de Canal 13, mientras que en TVN lo hace sólo un 25,4%. En los grupos C2 sucede algo similar, captando cada canal el 40% y el 22,3%, respectivamente.

El caso del diario La Segunda es menos auspicioso que el de TVN. Con un reciente cambio en su dirección la entrevista ficticia a Jaime Guzmán, hecha por su hermana Rosario, puede ser un paso en falso para un medio de comunicación que no se sabe muy bien el rol que cumple cuando su influencia ha disminuido en la pauta de los noticieros centrales y en la percepción del público. Si el objetivo de La Segunda apunta a mantener cautiva a su audiencia menos volátil publicando una entrevista ficticia, de acuerdo a la encuesta ICSO-UDP, esto puede ser una estrategia arriesgada. En una escala de 1 a 10, las personas encuestadas en agosto del año pasado le ponían un 5,7 a la calidad de la información de este diario.

En la misma encuesta, La Segunda se ubica sólo sobre La Nación entre los diarios menos leídos con un 1% de las menciones. Si bien serán los expertos en ética quienes analicen este tipo de prácticas periodísticas, no es posible entender cuáles son los criterios para construir información desde un medio que tiene una baja audiencia cautiva, pero que tampoco puede encontrar nuevos nichos para posicionar sus contenidos. La relación entre ideología, línea editorial y estructura organizacional en el caso de TVN y La Segunda, más allá del rating, las ganancias y el tiraje que posean, no hace más que volatilizar aún más a las audiencias.