Cultura de la transparencia

El Mercurio/OpiniónSábado 16 de Diciembre, 2006 Cultura de la transparencia Arturo Arriagada Investigador Facultad de Comunicación y Letras Universidad Diego Portales

Mientras más sean los esfuerzos por parte de los medios de comunicación masiva para informar a los ciudadanos sobre la transparencia y efectividad con la que se desempeñan diversas instituciones del país –especialmente las grandes empresas- más posibilidades existirán de establecer en Chile una cultura de la transparencia.

De acuerdo a los resultados del III Barómetro de Acceso a la Información (UDP-2006), es posible conocer la percepción de periodistas sobre los mecanismos más efectivos para acceder a la información, así como también conocer la calificación que éstos realizan de 45 instituciones respecto de la disposición, oportunidad y confiabilidad con que entregan la información solicitada.

Entre las 10 instituciones peor evaluadas por los periodistas en cuanto a la disposición, oportunidad y confiabilidad de la información que otorgan, 5 corresponden a grandes empresas privadas de servicio público. Por otro lado, no deja de extrañar que tanto el Senado como la Cámara de Diputados y el Ministerio Secretaría General de Gobierno sean los mejores calificados, mientras los partidos políticos son bien evaluados en cuanto a la disposición y oportunidad de la información que otorgan, pero no así en la confiabilidad de ésta. En este sentido, a veces el “hablar más” tiene mayor relevancia para los periodistas que el “cómo se habla”, teniendo en cuenta que las noticias son un bien de consumo cotidiano donde los medios deben satisfacer la necesidad de información de las personas.

Los periodistas quieren tener el control de la información que generan, por lo tanto, mientras más directa sea la relación con la fuente, mayor es la posibilidad de ejercer el periodismo tal y como se ve en las películas. Pero al parecer las herramientas con las que aspiran a lograrlo no están siendo las óptimas. En este sentido, los tres mecanismos más efectivos para los periodistas a la hora de acceder a información son las entrevistas formales con autoridades (69%), los contactos personales informales (54%) y las conferencias de prensa (50%). Los menos efectivos son aquellos que dependen y son controlados directamente por la institución, por ejemplo, el contacto a través de las empresas de comunicaciones (24%), los comunicados de prensa (22%) y acceder al archivo público de la institución (17%).

Tanto la cultura del secretismo imperante hasta ahora en diversas instituciones públicas y privadas para otorgar información, como las limitantes a las que muchas veces se ven enfrentados los medios para cubrir ciertos temas (por razones económicas, de poder, entre otras) minimiza las posibilidades de crear más y mejores mecanismos de transparencia en el actuar de las diversas instituciones del país. A la hora de analizar las dificultades con las que se enfrentan los periodistas en su trabajo cotidiano para acceder a información, la poca disposición de las autoridades e instituciones ocupa el primer lugar (57%), seguido de la autocensura de los medios en la búsqueda y publicación de información (15%) y el desinterés de la ciudadanía (10%).

Los casos de corrupción que recientemente han afectado al gobierno de Michelle Bachelet, así como el impacto que puede tener el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que obliga al Estado chileno a mejorar sus prácticas de acceso a la información, se presentan como una tarea pendiente para que la opinión pública pueda tener mayor confianza en sus instituciones. Un desafío para los medios de comunicación masiva para investigar y construir un escenario en función de la necesidad de transparencia existente en la opinión pública, pero también un llamado de atención a diversas instituciones del país que aun no entienden que tanto sus marcas y votos, dependen de la confianza de sus consumidores y ciudadanos.