El malestar de la Teletón

2 de Diciembre, 2007El malestar de la Teletón La Nación Domingo Arturo Arriagada*

El anuncio de una mujer dispuesta a donar a la Teletón el dinero recaudado a través de sus propias "27 horas de amor" provocó malestar en distintos sectores ligados al evento mediático del país. Actos como éste demuestran el terror que genera en las elites la exposición de la intimidad de los chilenos. Al ser ésta revelada por los medios, nos vemos obligados como sociedad a sacar nuestros húmedos trapos al sol.

La Teletón es de las pocas instituciones en Chile que no se puede criticar. Es mal visto y políticamente incorrecto. Lo era también Zamorano, antes del Transantiago. Pero hace pocos días, Carolina una "escort" manifestó sus ganas de donar al evento de Don Francisco sus propias 27 horas de amor, y al mejor postor. Con ello demostró la diferencia de trato que existe entre ciertos actores de nuestra sociedad ¿Donaciones provenientes de una empresa tienen más valor que las de una mujer que ejerce la profesión más antigua del mundo? Esa es la gracia de salir en los medios y Carolina lo sabe.

La mediatización de la vida privada de los chilenos nos ha permitido aceptar conductas que antes escondíamos debajo de viejas y sucias alfombras. Cada cual pegada al piso y por varios años gracias a algún titular de prensa que omitía hablar de dictadura, homosexuales o tentaciones divinas. Los Spiniak, Lavandero, Tato y varios "honorables" fueron perdiendo su aura intocable cuando los medios dieron a conocer sus conductas íntimas. Pero esa alfombra todavía nos impide cuestionar los recursos que utiliza la Teletón para lograr su fin. Por eso el anuncio de Carolina es relevante. Tanto para potenciar el rol fiscalizador de los medios como para cuestionar lo que nos rodea y construir una sociedad basada en la igualdad de oportunidades.

El poder de los medios de comunicación se manifiesta cuando influyen en nuestras acciones y visiones de mundo. Ello como consecuencia de la capacidad que tienen de revelarnos hechos que desconocemos. Y si bien los chilenos confían más en los medios que en los partidos políticos y los empresarios, no lo hacen en su capacidad de denunciarlos. Así lo demuestra la Encuesta Nacional de Opinión Pública UDP de 2006. Un 66% de las personas no cree que los medios informen sobre casos de corrupción relacionados con jueces, un 62% en casos que afecten a los altos funcionarios políticos y un 61% a las Fuerzas Armadas. Le siguen los casos de parlamentarios (58%), grandes empresarios (57%), sacerdotes (57%), miembros de partidos políticos (53,4%) y policías (51%).

Carolina habló en los medios ese espacio de confianza para todos nosotros y fue políticamente incorrecta porque habló de la Teletón esa institución que no se puede criticar en público en sus mismos códigos: desde la intimidad hacia la masividad. Con ello, su donación ahora vale igual y está al mismo nivel que la de una empresa que publicita sus productos a través de la campaña. Por esta razón, los medios deben ser políticamente incorrectos. Si no cuestionan a través de la información que otorgan, no podrán aumentar sus niveles de confianza en los chilenos y perderán el poder que los hace tan atractivos. Carolina lo dejó en claro. Perdón por la mención publicitaria. LND

* Académico de la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales.