Sálvese quien pueda

23 de Mayo, 2009Sálvese quien pueda Arturo Arriagada Revista Qué Pasa

Las encuestas de opinión pública y la farándula tienen algo en común. Generan reacciones similares en las personas y pueden terminar por acaparar la conversación en un almuerzo familiar. En un incierto escenario electoral donde se pronostica un vendaval de encuestas, se acaba de publicar el libro "La Sociedad de la Opinión".

Siendo un ingrediente infaltable en la cocina política, las encuestas pueden ser vistas como instrumentos negativos y positivos para la democracia. En este libro, Claudio Fuentes y Carolina Aguilera cuestionan la idea del "encuestar para gobernar". Argumentan que la atención que la clase política les ha dado a las encuestas responde a las escasas instancias de participación ciudadana de que adolecen las instituciones y partidos políticos. Mientras que Patricio Navia analiza la preponderancia de las encuestas como mecanismo de medición de la aprobación presidencial. A su juicio, cuando las encuestas son bien diseñadas y sus procesos de aplicación y metodologías son transparentes, constituyen un instrumento de control para la ciudadanía en períodos no electorales. Pero es bien sabido que no todas las encuestas están a la altura de la transparencia. Por lo mismo, el libro pudo haber agregado un capítulo didáctico recomendando la información relevante y mínima que una encuesta debiera difundir para ser considerada como seria.

En política la calidad de las encuestas está asociada a sus niveles de predicción. Por ello hay encuestas que son tomadas más en serio por la clase política y la ciudadanía y otras que no superan estándares mínimos de calidad y credibilidad. En el libro, Miguel Ángel López y Pedro Figueroa consideran que las encuestas han mejorado desde 1989 su capacidad predictiva, especialmente cuando toman como referencia el plebiscito de 1988 y la elección presidencial de 1993. En esta sección habría sido interesante la inclusión de un capítulo donde se analizara en profundidad la relación entre encuestas y medios de comunicación. Tanto en la creación de sus propios estudios de opinión pública como en la difusión de otros, los medios son un vínculo central entre elites, las propias encuestas y la opinión pública. Muchas veces la falta de estándares mínimos entre los medios al difundir los resultados de encuestas -como el detalle de las fichas técnicas o quiénes están detrás de los estudios- atenta contra el desarrollo de la propia industria, su credibilidad y la deliberación pública respecto a sus resultados.

En la tercera sección del libro -centrada en las transformaciones de la opinión pública en Chile- destacan tres capítulos. Matías Bargsted analiza empíricamente qué variables determinaron que los chilenos estuvieran a favor o en contra de políticas públicas como el Plan Auge. Las posiciones a favor o en contra de los chilenos son más fuertes cuando están más informados. Aunque esas posiciones dependen del tipo de tema al que se enfrentan y la información a la que accedieron. Carolina Segovia, contrariamente a la creencia popular, demuestra que los partidos políticos no han perdido toda su capacidad de movilización de la ciudadanía (especialmente en periodos electorales). Por último, Rodrigo Cordero y Cristóbal Marín analizan las temáticas de los noticieros televisivos como espacios de deliberación de los asuntos públicos. Argumentan que estos informativos han fomentado el interés de la ciudadanía por lo público, aunque todavía quedan tareas pendientes respecto a la libertad de información.

El libro recopila evidencia novedosa y crítica respecto de la transformaciones y el impacto de las encuestas en el Chile en democracia. También es un aporte a la investigación académica, escasa en este tema en el país. Aunque nadie se salva de ellas, con este libro los desconfiados y optimistas de la encuestología tendrán más información para discutir en la sobremesa los resultados de la encuesta de turno. Quizás con igual entusiasmo y cantidad de argumentos que cuando se hable de farándula.

La Sociedad de la Opinión

De Rodrigo Cordero (Editor) $9.900 en librería Antártica

Frase destacada: "En Chile se ha caído en una tentación muy grande: la de utilizar las encuestas para articular discursos políticos consonantes con lo que piensa la mayoría, sin que por eso se esté actuando efectivamente en conformidad con aquello".

Se lo recomiendo a: los candidatos que creen que sólo a través de encuestas es posible gobernar y enchular la escasez de ideas propias.