Likes, inbox y RT: las dinámicas de la música chilena en tiempos de redes sociales

El estudio “Músicos, sellos y fans en la era digital” muestra cómo internet y las redes sociales han cambiado la forma en que las bandas, las discográficas y el público chileno interactúan entre sí.

Ya sabemos que Internet lo cambió todo, pero si hubo una industria que con la masificación de la web tuvo que transformarse de la noche a la mañana, y casi completamente, esa fue la discográfica. Del CD al mp3 y luego al streaming; de MTV a YouTube y de los medios tradicionales a las redes sociales: nunca la música ni los músicos fueron más accesibles para el público que ahora, a sólo un clic de distancia en Spotify y separados apenas por un like en Facebook.

En la escena musical independiente de Santiago, Valparaíso y Concepción el cambio está asumido y así lo demuestra el estudio “Músicos, sellos y fans en la era digital”, un proyecto que pretende identificar las prácticas y discursos de los tres estamentos de la industria musical —las bandas o solistas, las discográficas y el público— en relación al uso de las tecnologías digitales y en particular las redes sociales.

¿Cómo se lidia con los comentarios negativos en un videoclip de YouTube? ¿Son los sellos prescindibles en la era de Spotify? ¿Cuánta de la gente que confirma en un evento de Facebook realmente asiste a una tocata? ¿Qué tan íntima puede ser una foto de la banda en Instagram? Este estudio, financiado por el Fondo de la Música, pretende responder a esas inquietudes en voz de los mismos protagonistas: los artistas chilenos, los sellos y sus fans. El estudio completo lo pueden descargar aquí.

Resultados

La música todavía es una experiencia comunicacional Aunque las plataformas digitales y sus algoritmos intenten predecir gustos y emociones, la experiencia en torno a la música todavía descansa en la socialización humana y la capacidad que tienen las personas de comunicar sus emociones y reacciones frente a una canción. Ya sea en Spotify, Facebook, Instagram o YouTube, la música todavía funciona como negocio, pero sobre todo como una instancia para relacionarnos y comunicarnos con otros.

“GOGLEE MIJA!”. Los músicos y sellos se promocionan permanentemente online Los medios sociales online son una vitrina permanente para músicos y sellos. Esto demanda un trabajo y un conocimiento que se aprende en la práctica. Músicos y sellos tienen que tomar una serie de decisiones para saber “qué publicar, dónde hacerlo, cómo hablar y a quién hablarle”. Estas decisiones se van ajustando a través de ensayo y error. Los medios sociales online no reemplazan las instancias presenciales de comunicación entre músicos, sellos y fans. Al contrario, las complementan posibilitando un espacio de información y formación de comunidades. Esto demanda una presencia permanente online de músicos y sellos, quienes están siempre entregando contenidos para sus audiencias digitales.

Las métricas son una fuerza que establece lo que es “exitoso” Las métricas (likes, retweets, comentarios, reproducciones) son una especie de rating que mide el potencial impacto de la experiencia musical frente al mundo de los medios masivos, el marketing y la publicidad. También ayudan a establecer cierta sistematización del desempeño virtual de las bandas y sellos y funcionan como una suerte de garantía a la hora de planificar el trabajo y tomar riesgos, pero sobre todo para conseguir auspiciadores. Para los sellos Spotify es la fuente más importante de datos duros. Para los músicos, además de Spotify, YouTube y Facebook aparecen como plataformas fundamentales para entender el impacto de su música, así como espacios que hay que alimentar para mantener una activa performance online que se traduce en buenos números.

La exposición y promoción permanente es un trabajo que nadie paga Las actividades ligadas a la producción cultural digital hacen visible la precariedad laboral propia de la industria cultural en Chile. Músicos y sellos destinan una gran cantidad de horas a la promoción permanente de actividades y producciones en los medios sociales online. Estas actividades no siempre se traducen en una mayor disposición a pagar por parte de distintos consumidores, desde fans hasta auspiciadores. Nadie paga por el permanente trabajo de promoción en espacios digitales de músicos y sellos. Largas jornadas de trabajo y condiciones laborales precarias que van acompañadas de muchos likes, seguidores y links, no siempre se traducen en mejores ingresos o mayor estabilidad para la realización de las labores creativas y de gestión de músicos y sellos.

Los nuevos fans trabajan online para artistas y sellos A través de las redes sociales, las audiencias tienen la oportunidad de acercarse más a sus ídolos, e incluso interactuar y desarrollar una relación más íntima con ellos, ayudados también por la posibilidad de colaborar en la difusión de su música. Facebook, por ejemplo, funciona para los fans como una plataforma que permite crear y consolidar una comunidad en torno a los músicos. Para los músicos, los medios sociales online permiten crear una relación diferente con su audiencia, la que muchas veces va más allá de lo musical. Esa interacción cercana, genera un compromiso de los fans a la hora de apoyar el trabajo de difusión en medios sociales de músicos y sellos. Músicos y sellos integran el trabajo de los fans (videos de conciertos, fotos con artistas) en la difusión de su trabajo.

En la era digital los sellos todavía importan Para los sellos los medios sociales online son una herramienta fundamental en su labor de curatoría y publicidad del trabajo de los músicos. Al mismo tiempo, a través de estas plataformas actúan como intermediarios entre los diferentes actores de la escena (músicos, locales, fans, medios masivos, etc.) distribuyendo contenidos, gestionando relaciones comerciales, generando redes de intercambio y trabajo.

Metodología

La investigación tuvo un carácter cualitativo de tipo etnográfico con el fin de explorar inductivamente las prácticas y tecnologías digitales (medios sociales online) que utilizan músicos, sellos y audiencias en la difusión y consumo de la producción musical como procesos centrales en la creación de mercados en las industrias culturales. El caso de estudio fue la escena musical independiente existente en 3 regiones del país: Santiago, Valparaíso y Concepción. Se hicieron un total de 31 entrevistas a músicos, ejecutivos de sellos independientes y fans en las tres regiones, además de un seguimiento a sus prácticas en medios sociales online durante tres meses.

El estudio contempló tres etapas:

a) La primera fue la realización de entrevistas a un total de 8 expertos vinculados a la escena musical independiente en Santiago, Valparaíso y Concepción (periodistas de medios masivos y digitales, músicos, creadores de sellos independientes y ejecutivos de sellos multinacionales). Estas entrevistas tuvieron por objetivo entender el campo de estudio y el papel que juegan las tecnologías digitales para difundir y consumir la producción musical. Estas entrevistas fueron complementadas con la recopilación de información secundaria (artículos de prensa y revistas especializadas) para continuar con las siguientes etapas.

b) La segunda etapa consistió en la realización de un total de 30 entrevistas semi—estructuradas a un grupo de 23 personas conformado por músicos, ejecutivos de sellos y fans que participan en la escena musical independiente de Santiago, Valparaíso y Concepción. Estas entrevistas tuvieron por objetivo describir y analizar las prácticas y discursos sobre su relación con las tecnologías digitales a la hora de difundir, promover y consumir la producción y actividad musical.

c) La tercera etapa fue la realización de tres estudios de caso con el fin de observar en la práctica el papel que juegan las tecnologías digitales en un grupo de músicos, audiencias y ejecutivos de sellos independientes. El trabajo de esta etapa consistió en hacer seguimiento en terreno al uso de redes sociales más utilizadas como Facebook, Instagram, Twitter o YouTube durante 2 meses, a 3 músicos, 3 fans y 3 ejecutivos de sellos independientes (uno por cada región incorporada en el estudio). Además de realizar 2 entrevistas semi—estructuradas por cada caso (al inicio y al final del seguimiento).

El trabajo de campo de este estudio (entrevistas y observación participante) se realizó entre Marzo de 2016 y Enero de 2017.