Piñera

La generación movilizada

La generación movilizada

Por tercera vez, la Escuela de Periodismo de la UDP y Feedback realizaron su encuesta sobre jóvenes y participación. En este año, marcado por las movilizaciones estudiantiles, los datos cobran mayor relevancia. El grupo compuesto por personas entre 18 y 29 años le teme menos al conflicto, no sólo utiliza las redes sociales para contactar amigos y conversar, sino que también para expresar opiniones sobre temas públicos y, aunque son más participativos, aún miran con desconfianza los procesos electorales.

Todos los medios del Presidente

Tal como lo hicieron Lagos y Bachelet en sus épocas de menor popularidad, la semana pasada el Presidente Piñera disparó contra los noticieros de televisión: "No todo lo que pasa en nuestro país es malo, como pretenden presentarlo los canales de televisión. Chile es mucho mejor que lo que vemos todas las noches en los noticiarios. Si bien está en todo su derecho, Piñera equivoca el rumbo si cree que la prensa maneja a discreción la agenda noticiosa.

Nuevos Ciudadanos y 7 años de Antimedios

En este artículo publicado en la última edición de Revista Qué Pasa junto a Sebastián Valenzuela, académico de la UC, discutimos la relación entre el uso de tecnología y la participación política del movimiento estudiantil.

Este artículo también es la posibilidad de celebrar los 7 años de Antimedios. La idea de Antimedios siempre ha sido ser un espacio de discusión en torno al papel que juegan los medios de comunicación en la sociedad, así como la manera en que los chilenos consumen estos medios. Estas discusiones se han ido ampliando con la masificación de nuevas tecnologías como las redes sociales y el acceso a Internet. 

Aprovecho de agradecer a los lectores de Antimedios por su paciencia para leer o borrar cada uno de estos envíos. Por un Chile en el que se pueda analizar y discutir el rol de los medios y las tecnologías en la sociedad, Antimedios quiere ser un aporte en ese proceso.

La nueva forma de informar

En un momento donde los reacomodos en el escenario político post Concertación y 27-F están a la orden del día, el gobierno de Sebastián Piñera plantea problemas y oportunidades para los medios de comunicación. Problemas, porque hasta ahora la derecha siempre ha estado más cerca de los medios y así lo identifican los chilenos. Era más fácil criticar a los gobiernos de la Concertación que al primer gobierno de derecha en llegar al poder después de 50 años. Oportunidades, porque los medios son un negocio cuyo principal capital es la credibilidad de sus audiencias. Para ser creíbles y rentables hay que ser independientes del gobierno de turno. La nueva forma de informar de los medios en Chile tiene en la fiscalización su mejor aliado. Con ello contribuirán a la calidad de la democracia, demostrando independencia y siendo fieles a las demandas de sus audiencias.

Los desafíos de Chilevisión

Al ofrecer entrevistas con condiciones, Sebastián Piñera da una señal de seguir más preocupado de sus negocios en vez de su futuro gobierno. Para despejar dudas sobre sus conflictos de interés y entregarle independencia informativa, Piñera tiene que dejar la propiedad de Chilevisión (CHV). En caso contrario, pone en peligro la confianza de los chilenos hacia ese canal en particular y los medios de comunicación en general.

La Concertación se divorcia de la opinión pública

Ayer se firmó el divorcio entre la Concertación y los chilenos. Después de un matrimonio de 20 años, la mayoría de los ciudadanos consideró necesario construir una nueva relación con la Coalición por el Cambio. Pero los matrimonios dejan hijos, amigos e historias en común. Para terminar con la tristeza propia de un quiebre sentimental, Piñera tiene que darle continuidad y novedad al relato concertacionista de respeto a los derechos humanos, el ejercicio de las libertades individuales y el modelo económico con rostro humano.

¡Linkeando, creando, poder popular!

Los chilenos estamos frente a una de las elecciones presidenciales más importantes de la historia. No sólo por lo incierto de sus resultados, sino también porque las demandas ciudadanas de mayor participación en los procesos políticos comienzan a encontrar en internet su espacio natural. Si la campaña por el No reflejó el poder de la televisión para estimular la deliberación y participación política, la elección presidencial de 2009 será recordada -entre otras cosas- por ser la primera que integra el uso de internet en distintas dimensiones de la campaña.

La falacia de la participación

La reciente decisión de no autorizar la instalación de la "estatua del Papa" en Bellavista puede ser considerada como un triunfo para los ciudadanos que protestaron en las calles y en Facebook. Al mismo tiempo refleja la necesidad de integrar al sistema político estas nuevas formas de participación ciudadana en los procesos de toma de decisiones públicas.

Rating electoral

A la hora de saber lo que ocurre en el país, los noticieros televisivos se convierten en el mejor aliado de los chilenos. Por esta razón, la campaña presidencial se juega en las cajitas rectangulares. Así como las personas eligen ciertos canales para informarse, los noticieros también optan por algunos candidatos presidenciales a la hora de cubrir sus campañas.

¿El cambio está aquí?

Mientras más se esfuerzan por representar el cambio, más se encierran los candidatos presidenciales en sus propios miedos y debilidades. Para que la ciudadanía no tenga que optar por el mal menor, tendrá verdaderas posibilidades de reencantar a los votantes el candidato que se atreva a hablar del futuro, pero que al mismo tiempo esté dispuesto a pagar los costos no asumidos por sus acciones en el pasado.

Una verdad incómoda

Para representar las diferencias entre aquellos que se atienden en el sistema de salud público y las clínicas de cota mil, Piñera cometió un error al utilizar como ejemplo a Ema Velasco. Si en el Chile actual todavía no somos todos iguales, el desafío para Piñera es explicar de qué forma va a revertir esa realidad en caso de llegar a La Moneda.

Salir del closet

En Chile ver a artistas apoyando a políticos en periodos electorales es un símbolo más propio de la Concertación que de la Alianza. Lo que en EE.UU. se conoce como "endorsement" -el respaldo de personalidades del espectáculo a candidatos en tiempos de campaña- es una herramienta que la derecha chilena debiera explorar. Aunque la democracia promueve este tipo de instancias, en Chile todavía cuesta imaginar que los artistas salgan del closet para apoyar a Piñera.

4 años de Antimedios

El pasado muchas veces se hace presente en la forma que tiene Sebastián Piñera para acercarse a la gente. Cuando insiste en tratar a los electores como potenciales clientes de su nuevo producto -el "servicio público"-, Piñera olvida las encuestas que con tanto entusiasmo sigue. Las mismas que reflejan el rechazo de la ciudadanía hacia los "servidores públicos". Si Piñera cree que de esa forma la opinión pública lo va a identificar como un político que fue empresario, los hechos son más que las palabras si de vender sus empresas se trata. En caso contrario, y antes de la elección presidencial, Piñera terminará por engrosar la lista de los candidatos de derecha que intentaron derrotar a la Concertación para llegar a La Moneda.

Falta de Transparencia

Después del debate de anoche, una columna sobre la falta de transparencia tanto de los medios como de los propios candidatos a la hora de construir información y revelar las formas cómo llevarán a cabo sus promesas de campaña y gastos que han efectuado. Más allá de Piñera y Bachelet, la discusión se debiera centrar en la transparencia electoral y la viabilidad de las promesas de gobierno de cada candidato.